0.5 - Reflexiones de la Vida y Pensamientos Abstractos
Bazar de deseos que aún no han sido anhelados por nadie.
Registrarse 0 Items

Nada como una ventana de consola en su Linux personalizado en el gran día. La pantalla lo iluminaba todo. Las líneas de código, precisas, se sucedían una detrás de otra a gran velocidad.

Continuamente volvía atrás para revisar, optimizar el proceso ofuscado, su obra maestra. Llevaba meses trabajando en él, lo repasaba sin cesar, y con precisión de un experto hacker, realizaba pequeños ajustes aquí y allí.

Los minutos se sucedía, el script esperaba cuál bomba de relojería la hora señalada. Había terminado, solo quedaba unos minutos por delante que se hacía terroríficamente eternos. Un poco más de cocaína. El polvo impregnó de nuevo sus vías respiratorias.

La cabeza le martilleaba al son de su corazón acelerado, volviéndolo plenamente consciente. Nunca había estado tan nervioso, tan vivo, la adrenalina invadía sus venas.

Llegó la hora. Unos ojos desorbitados miraban con atención la consola. Unas líneas rellenaron la pantalla y se detuvieron. Pasaron unos segundos. No mostraba nada más. No había funcionado.

¡Era un inútil! Esnifó de nuevo como loco. Empezó a destrozar todo cuanto se hallaba en la habitación, que iluminada por la pantalla, era un completo estercolero a causa de sus arrebatos. El plan, había fracasado. Mientras en algún lugar, en un servidor anónimo, asquerosos seguían enriqueciéndose a costa de pornografía y ventas de drogas ilegales, cuando ni siquiera tenían un ápice del talento que él poseía. Tan solo quería los medios para mejorar mínimamente su vida, era injusto. Un grito gutural salió de su ser mientras pateaba la pared.

La habitación parpadeó tan solo una vez, sus ojos llenos de ira, escrutaron el entorno, era la pantalla: 0.5 Bitcoins. La suma periódica había empezado a desviarse automáticamente a su cuenta. Atónito no daba crédito, ¡lo había conseguido!. Por fin podría hacer sus deseos realidad.

La pantalla parpadeó de nuevo y su vida con ella.

Ignoró la gota de sangre que se deslizaba por debajo de su nariz.